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Unidad para la organización de la vanguardia de clase
 
 
 “...soy partidario antes que nada del frente único proletario.”

“…es la vanguardia del proletariado, la fuerza política que asume
la tarea de su orientación y dirección en la lucha por
 la realización de sus ideales de clase.”

“No basta predicar la revolución, hay que organizarla”

Mariátegui.

“En la lucha por la revolución, el proletariado no tiene más arma que la organización.”

Lenin.

 
 
En los tiempos actuales en que los problemas de organización y, en particular, el problema de la organización política del proletariado están una vez más en el primer plano de la labor teórica y la actividad práctica de los agonistas del Socialismo Peruano, es menester establecer algunos criterios centrales para dar el necesario salto que significa organizarnos.


 1.- La teoría y praxis del socialismo peruano no deben ser calco ni copia, sino creación heroica. Y la revolución peruana no es sino parte de la revolución mundial a la que la vanguardia del proletariado peruano contribuye y asimila bajo el principio del internacionalismo proletario.
 
2.- Para lograr el cambio de nuestra sociedad, tenemos que saber valorar y reivindicar el pensamiento socialista, marxista-leninista, de José Carlos Mariátegui y seguir por su camino. El pensamiento de Mariátegui constituye la piedra angular de la base de unidad del socialismo proletario en el Perú, porque: 1º) resuelve la relación entre la verdad universal (doctrina de Marx, Engels, Lenin, Stalin, Mao) y la práctica concreta de la revolución peruana, 2º) resuelve la relación entre el pasado y el presente históricos del partido de Mariátegui, y, 3º) resuelve la relación entre la vanguardia por una parte y la clase y el pueblo peruano por otra. En la base de unidad partidaria, el pensamiento de Mariátegui es la piedra de toque en la lucha contra las desviaciones y contra los detractores -ora de derecha, ora de izquierda- de la doctrina de Marx, Engels, Lenin, Stalin, Mao.
 
3.- El pensamiento de Mariátegui, basado en el marxismo-leninismo, es una teoría armónica que consta de cuatro partes fundamentales relacionadas entre sí (Ideológica, Teórica, Política y Orgánica) que están contenidas en las obras del maestro fundador. Justamente, Mariátegui planificó la sistematización de la teoría del socialismo peruano, producida por él, y los compiló en sus cuatro libros fundamentales: “Defensa del Marxismo”, “7 Ensayos de la Interpretación de la Realidad Peruana”, “Ideología y Política” y “El Alma Matinal”. Este pensamiento socialista revolucionario tuvo su máxima expresión en la constitución del partido marxista-leninista, la vanguardia del proletariado, el 7 de octubre de 1928, que el maestro, en ese momento, tuvo a bien denominar Partido Socialista del Perú.

4.- Toda nuestra actividad, en esta etapa, debe estar orientada a reivindicar el pensamiento de José Carlos Mariátegui y seguir su camino revolucionario. Esto implica desarrollar favorablemente la lucha de ideas por la correcta valoración de su pensamiento socialista, que en el mismo proceso de la lucha de clases, deberá servirnos de guía en el estudio y transformación de la realidad peruana y mundial, previniendo y evitando la distracción, la dispersión y posibles desviaciones. Y como resultante de esta praxis revolucionaria, celebrar dignamente cada 7 de octubre, el aniversario de la Creación Heroica de José Carlos Mariátegui, superando los erróneos métodos y estilos de trabajo y de pensamiento.
 
5.- ¿Quiénes somos? Somos todos los que hemos defendido la Verdad Universal y el Pensamiento de Mariátegui ante el oportunismo de izquierda y el oportunismo de derecha. Somos todos los que hemos defendido la histórica tarea de llevar hasta el fin la Reconstitución del Partido de Mariátegui.  El término somos significa aquí que somos marxistas con “una voluntad heroica de creación y de realización”. Por eso decidimos libremente organizarnos. Por eso decidimos libremente cumplir nuestros deberes con la clase y el pueblo.  Por eso asumimos la tesis de que: “Si la historia es creación de los hombres y las ideas, podemos encarar con esperanza el porvenir. De hombres y de ideas, es nuestra fuerza”. Como lo pensó y actuó el maestro José Carlos Mariátegui.


6.-  La forma de organización que construyamos, a todo nivel, debe expresar la conciencia del activista pensante y operante, donde el activista consecuente tenga un sentido práctico, tome iniciativas, acepte el trabajo sacrificado, practique permanentemente el método de la crítica y autocrítica y aspire a una moral heroica. Este principio debe plasmarse más cabal y exigentemente en el caso de la organización de la vanguardia del proletariado.

Para resolver, prácticamente, el problema de contar con una dirección reconocida y apoyada en sus funciones, después de un largo proceso de centralización ideológico-teórica, la tarea actual es concretar la concentración político-orgánica. Esta concentración debe concretarse en la constitución de un Comité que asuma la dirección de la lucha por la Reconstitución del Partido de Mariátegui.

Después de casi tres décadas de lucha, la Reconstitución ha entrado a una etapa superior, a la etapa en que por fin se ha perfilado su verdadero contenido: construir el “partido de masas y de ideas” iniciado por Mariátegui el año 1928, cuyo contenido concreto, actual será el partido de clase amplia y profundamente ligado a las masas, integrando a los cuadros profesionales con los sectores más avanzados del pueblo peruano en los Comités y células partidarias adheridos a la doctrina de Marx, Engels, Lenin, Stalin, Mao y al internacionalismo proletario, con una correcta concepción de la revolución y una justa estrategia de poder y, dadas las condiciones de legalidad, con un estatus legal.

La Reconstitución entra pues a su última etapa, y, por esto, su cumplimiento exige de cada uno de nosotros la más estrecha solidaridad y la más férrea disciplina. “No hay solidaridad sin disciplina. Ninguna gran obra humana es posible sin la mancomunidad llevada hasta el sacrificio de los hombres que la intentan”, como nos legó el maestro fundador.

La reconstitución tiene dos aspectos concomitantes: la construcción del Partido y el trabajo del Partido entre las masas. No hay Reconstitución sin construcción del Partido. Tampoco hay Reconstitución sin trabajo del Partido entre las masas. Y tampoco hay construcción del Partido sin trabajo de masas ni trabajo de masas sin construcción del Partido. Si quiere conservar su independencia de clase, el Partido está obligado a desarrollar un trabajo de masas planificado, intenso y permanente. Un trabajo de masas propio, la necesidad de contar con una base de masas propias.

7.- Una de las tareas fundamentales de la vanguardia es unir al pueblo en un gran frente único. La misión consiste en promover un Programa Común sobre los problemas concretos y comunes. El programa y el frente son para propugnar un nuevo orden social. Bajo esta línea, el correcto actuar de la vanguardia impide inventar formas orgánicas y formas de luchas ajenas a la dinámica e iniciativa de las masas trabajadoras. Esto implica fortalecer las organizaciones del pueblo, basarse en las propias fuerzas, confiar en las masas, partir de sus deseos y preocuparse por mejorar sus condiciones de vida.

El frente unido del pueblo peruano es una necesidad absoluta en su lucha por el poder. Este frente puede constituirse por arriba o por abajo y puede tener una forma orgánica o simplemente significar una acción conjunta. El frente unido implica la unidad programática del pueblo peruano y, por tanto, la unidad orgánica frenteunionista con grupos y organizaciones queda sujeta a que en alguna medida representen movimientos de masas. De este modo nuestros trabajos de masas se sumarían apropiadamente.

8.-  La garantía de éxito está en la fuerza colectiva de la vanguardia y en la praxis planificada, que implica tener presente la fuerza generacional como una fuerza social, que aplique la relación intergeneracional. De tal modo que cada quien cumpla bien su jornada, conforme a sus condiciones materiales y espirituales que le determina su ubicación generacional. Con esta línea de planificar el factor humano, la organización se sustenta en el principio de auto sostenimiento, o sea en el principio de basarnos en nuestra propias fuerzas.

9.- La lucha teórica sobre una serie de aspectos fundamentales de la sociedad peruana y de la realidad mundial no pueden ser obstáculo de la unidad ideológica y política; así como las divergencias de carácter teórico respecto a la forma como debemos denominar a la doctrina, tampoco puede ser motivo de impedir nuestra unidad ideológico-política. Recordemos sobre todo ahora la enseñanza de José Carlos Mariátegui al respecto de que "el partido es una organización doctrinalmente homogénea" pero en consecuencia "no es ni puede ser una apacible y unánime academia". Consideramos que estos aspectos teóricos fundamentales se irán superando mediante el estudio serio, la investigación científica cabal y la práctica social en la lucha de clases, que de manera cooperante, solidaria y consecuente con los principios, manifestarán los militantes del socialismo peruano. La lucha teórica entre la militancia socialista debe trazarse el desarrollo permanente de la teoría partidaria; esto es, conforme a su método continuar y corregir el pensamiento de José Carlos Mariátegui en función de los nuevos problemas que plantea la revolución peruana. La Línea Política General viene a ser la expresión concentrada de la teoría partidaria, y su actualización permanente es una misión que compete a la militancia socialista en el propósito de ligarse a las masas, reconstituir el partido de Mariátegui y garantizar la perspectiva de la toma del poder por parte del proletariado y el pueblo.

10.- La denominación de la doctrina no es un mero problema verbal, pues encierra en realidad el problema del desarrollo de la verdal universal. ¿Lenin, Stalin y Mao desarrollaron el marxismo? Todo marxista sabe que lo desarrollaron y, en consecuencia, no existe ningún motivo para sustraerlos de la denominación de la doctrina. Más bien existen una razón científica y otra política para incluirlos en dicha denominación: la primera es la necesidad de expresar el desarrollo del marxismo, y la segunda es la necesidad de expresar la identidad doctrinal que nos diferencia en concepción y métodos de las corrientes oportunistas. En nuestro medio circulan varias formulaciones de la verdad universal, e incluso en nuestra tendencia se observa el uso de por lo menos tres: marxismo-leninismo, marxismo-leninismo-maoísmo, doctrina de Marx, Engels, Lenin, Stalin, Mao. Pues bien, en la medida en que resolvamos colectivamente la cuestión del desarrollo de la doctrina, nuestra tendencia considera usar la denominación común de doctrina de Marx, Engels, Lenin, Stalin, Mao.  Esta última reconoce explícitamente a los fundadores y a los continuadores. Por las razones expuestas, nuestra Base de Unidad, respecto a la verdad universal, la formulamos como Doctrina de Marx, Engels, Lenin, Stalin, Mao.     


¡Viva la doctrina de Marx, Engels, Lenin, Stalin y Mao! 
¡Viva el internacionalismo proletario!
¡Viva la revolución proletaria mundial!
¡Viva el Socialismo Peruano!
¡Viva la revolución peruana!
¡Viva el Pensamiento de Mariátegui!
¡Desarrollar el Camino de Mariátegui!
¡Defender el Pensamiento de Mariátegui de toda tergiversación y desarrollarlo en función de la realidad actual!
¡Viva la historia del partido de Mariátegui!
¡Viva la Creación Heroica de Mariátegui!

Octubre del 2010.
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 Materiales Anexos



Definición: Base de Unidad Partidaria.

“El nombre científicamente exacto de la teoría del proletariado es el de COMUNISMO CIENTÍFICO. Pero es indudable que un justo reconocimiento tanto a los fundadores como a los continuadores, así como la necesidad -históricamente determinada y, por consiguiente, políticamente legítima- de demarcar nítidamente los campos entre el marxismo y el oportunismo, hacen pertinente denominar la teoría proletaria como la TEORÍA DE MARX, ENGELS, LENIN, STALIN, MAO”.

(El pensamiento de Mao. Planteamiento de la cuestión)


Decisión: Conciencia y Consecuencia.

“La lucha por el socialismo no se nutre de evocaciones dolientes o coléricas ni de esperanzas exaltadas. Es, antes que nada, acción concreta, realidad presente. Trabajan por el advenimiento de una sociedad nueva los que todo el año disciplinada, obstinadamente, combaten por el socialismo; no los que en ésta u otra fecha sienten un momentáneo impulso de motín o asonada”

(Mariátegui, t.13, p.118)

“Marchamos en pequeño grupo unido por un camino escarpado y difícil, fuertemente cogidos de las manos. Estamos rodeados por todas partes de enemigos, y tenemos que marchar casi siempre bajo su fuego. Nos hemos unido en virtud de una decisión libremente adoptada, precisamente para luchar contra los enemigos y no caer, dando un traspiés, al pantano vecino, cuyos moradores nos reprochan desde un principio el que nos hayamos separado en un grupo aparte y que hayamos escogido el camino de la lucha y no el de la conciliación. Y de pronto algunos de entre nosotros comienzan a gritar: “¡Vamos al pantano!” Y cuando se intenta avergonzarlos, replican: “¡Qué gente tan atrasada sois! ¡Cómo no os avergonzáis de negarnos la libertad de invitaros a seguir un camino mejor!” ¡Ah, sí, señores, libres sois no sólo de invitarnos, sino de ir adonde mejor os plazca, incluso al pantano; hasta consideramos que vuestro verdadero puesto está precisamente en él, y nos sentimos dispuestos a prestaros toda la colaboración que esté a nuestro alcance para trasladaros allí a vosotros! ¡Pero en tal caso soltad nuestras manos, no os agarréis a vosotros, ni ensuciéis la gran palabra libertad, porque nosotros también somos “libres” para ir adonde nos parezca, libres para luchar no sólo contra el pantano, sino incluso contra los que se desvían hacia él!.

(Lenin, ¿Qué hacer?)


Organización: Comité de Reconstitución

Mariátegui subrayó el carácter de clase de su partido, es decir, su condición de ser un partido doctrinariamente homogéneo y, por tanto, sin “dos niveles” permanentes, desde su mismo regreso de Europa en 1923, según recuerda en Antecedentes y desarrollo de la acción clasista, y según señala en la moción aprobada por la Reunión de Barranco, en la moción aprobada en la Reunión del 4 de marzo de 1930 y, de una manera indirecta, en el artículo Al margen del nuevo curso de la política mexicana (18). Así también, en la carta a Arroyo Posadas del 30 de julio de 1929, Mariátegui habló de “dar vida a una agrupación definida, realista, de masas”, y en la carta a César Vallejo del 14 de octubre del mismo año señaló que no cejaría “en el empeño de dar vida a un partido de masas y de ideas”. Pero, habiendo insistido, desde el principio hasta el final de su acción directa por organizar el PSP, en el carácter de clase de este partido, la expresión Partido de masas y de ideas no puede ser entendida sino como una referencia a la característica que debía tener el partido de clase que constituyó el 7 de octubre de 1928. Esta realidad motiva una reflexión: teóricamente hablando, el partido de clase puede asumir la forma de un partido de cuadros (como el bolchevique por ejemplo) o de un partido de masas (como el Partido Sociademócrata por ejemplo), pero, dadas las condiciones nacionales de operatividad en las que surgió, prácticamente el PSP tuvo que ser un partido de masas. Por eso, esta característica del Partido de Mariátegui aparece como expresión de su carácter de clase, y en modo alguno como su negación. En otras palabras, y generalizando, el dilema no es partido de masas o partido de clase. En el enfoque dialéctico de la cuestión, el partido del proletario no es, pues, en principio, ni de masas ni de cuadros, sino de clase, y sólo después puede ser de masas o de cuadros, según sean las condiciones de operatividad en las que tiene que actuar. Su carácter de clase está determinado por sus condiciones internas: la ideología que une a sus militantes. Esta es su cualidad, su contenido, su esencia. En cambio, su característica de ser de cuadros o de masas, está determinada por las condiciones externas al Partido, es decir, por las condiciones políticas objetivas en las que desarrolla su actividad. Esta característica es su forma, su modo, su exterioridad (19). En consecuencia, el partido de cuadros y el partido de masas son, en principio -sólo en principio- términos opuestos entre sí, pero, en su relación con el carácter de clase del partido, ambos aparecen como una expresión de este carácter. Tienen entre sí, por tanto, el común denominador de ser expresiones de un algo tercero: el carácter de clase del Partido, y, por tanto, de ser ambos formas distintas del partido de clase. Por eso el concepto de partido de cuadros no es identificable con el partido de clase, mientras al mismo tiempo se identifica el concepto de partido de masas con el concepto de partido de clases. Por consiguiente, el debate no es sobre el partido de masas, como tampoco sobre el partido de cuadros, sino sobre el partido de clase, o, más exactamente, sobre el partido de clase bajo la forma de partido de masas y de ideas. La misma expresión partido de masas y de ideas no da cuenta, exclusivamente, de la característica de masas que debe tener el Partido en las actuales condiciones de legalidad, sino también, al mismo tiempo, su carácter de clase: puesto que este carácter está determinado por la doctrina, entonces las ideas a las que hacía referencia Mariátegui, no podían ser otras que las ideas del marxismo-leninismo (Principios programáticos del Partido Socialista) y las ideas resultantes de la aplicación de esta doctrina, es decir, de este método, a los diversos aspectos de la realidad nacional y mundial, y que no eran sino las ideas del propio Mariátegui (pensamiento de Mariátegui), y, obviamente, de otros marxistas peruanos”.

(Ramón García o la manipulación III)

“El proletariado peruano tiene en el PSP el modelo de su partido, y su irrenunciable tarea histórica es reconstituir este partido de acuerdo a las condiciones actuales. El hecho de que el mismo Guzmán, promotor original de la Reconstitución, se desviara de su contenido, es un problema distinto, como también es un problema distinto que García, formalmente seguidor durante cuarenta años de la Reconstitución, igualmente se haya desviado de su contenido, ¡y hasta haya renunciado al concepto mismo! Por cuanto el propio proceso histórico de la revolución pugna por hacer realidad la Reconstitución del Partido de Mariátegui, las mencionadas defecciones no son nada para impedirla. El concepto de Reconstitución es completamente actual. La gran tarea histórica de Reconstituir el Partido de Mariátegui está vigente.

(Acerca de la propuesta de un partido minga)

“Las verdaderas élites intelectuales operan sobre la historia revolucionando la conciencia de una época. El verbo necesita hacerse carne. El valor histórico de las ideas se mide por su poder de principios o impulsos de acción”.

(Mariátegui, El alma matinal, p.50)


Ir a las Masas

“Los marxistas no creemos que la empresa de crear un nuevo orden social, superior al orden capitalista, incumba a una amorfa masa de de parias y de oprimidos, guiada por evangélicos predicadores del bien. La energía revolucionaria del socialismo no se alimenta de compasión ni de envidia. En la lucha de clases, donde residen todos los elementos de lo sublime y heroico de su ascensión, el proletariado debe elevarse a una ‘moral de productores’, muy distante y distinta de la ‘moral de esclavos’, de que oficiosamente se empeñan en proveerlo sus gratuitos profesores de moral, horrorizados de su materialismo. Una nueva civilización no puede surgir de un triste y humillado mundo de ilotas y de miserables, sin más título ni más aptitud que los de su ilotismo y su miseria”.

(Mariátegui, Defensa del marxismo, pp.72-73)

“Es necesario dar al proletariado de vanguardia, al mismo tiempo que un sentido realista de la historia, una voluntad heroica de creación y de realización. No basta el deseo de mejoramiento, el apetito de bienestar. Las derrotas, los fracasos del proletariado europeo tienen su origen en el positivismo mediocre con que pávidas burocracias sindicales y blandos equipos parlamentarios cultivaron en las masas una mentalidad sanchopancesca y un espíritu poltrón. Un proletariado sin más ideal que la reducción de las horas de trabajo y el aumento de los centavos del salario, no será nunca capaz de una gran empresa histórica. Y así como hay que elevarse sobre un positivismo ventral y grosero, hay que elevarse también por encima de sentimientos e intereses negativos, destructores, nihilistas. El espíritu revolucionario es espíritu constructivo. Y el proletariado, lo mismo que la burguesía, tiene sus elementos disolventes, corrosivos, que inconscientemente trabajan por la disolución de su propia clase”.

(Mariátegui, t.13, pp.115-116)

“El Comité concurrirá a la constitución de un Partido Socialista, basado en las masas obreras y campesinas organizadas”.

(Mariátegui, en Martínez de la Torre, Apuntes para una interpretación marxista de historia social del Perú, t.II, p.222)  

“No cejaré en el empeño de dar vida a un partido de masas y de ideas, el primer partido de masas y de ideas de toda nuestra historia republicana”

(Mariátegui, carta a César Vallejo del 14.10.1929, en Anuario Mariateguiano, Nº1, 1989, p.15)

“Las masas trabajadoras de la ciudad, el campo y las minas y el campesinado indígena, cuyos intereses y aspiraciones representamos en la lucha política, sabrán apropiarse de estas reivindicaciones y de esta doctrina, combatir perseverante y esforzadamente por ellas y encontrar, a través de cada lucha, la vía que conduce a la victoria final del socialismo”.

(Mariátegui, t.13, p.164)


Frente Unido

“El frente único no anula la personalidad, no anula la filiación de ninguno de los que lo componen. No significa la confusión ni la amalgama de todas las doctrinas en una doctrina única. Es una acción contingente, concreta, práctica. El programa del frente único considera exclusivamente la realidad inmediata, fuera de toda abstracción y de toda utopía. Preconizar el frente único no es, pues, preconizar el confusionismo ideológico. Dentro del frente único cada cual debe conservar su propia filiación y su propio ideario. Cada cual debe trabajar por su propio credo. Pero todos deben sentirse unidos por la solidaridad de clase, vinculados por la lucha contra el adversario común, ligados por la misma voluntad revolucionaria, y la misma pasión renovadora. Formar un frente único es tener una actitud solidaria ante un problema concreto, ante una necesidad urgente. No es renunciar a la doctrina que cada uno sirve ni a la posición que cada uno ocupa en la vanguardia”.

(Mariátegui, t.13, pp.108-109)


Propaganda y Agitación

“No se trata de inaugurar una tribuna de polémica bizantina sino de forjar un instrumento de trabajo positivo y orgánico”

(Mariátegui, t.11, p.77)

“‘Amauta’ cribará a los hombres de la vanguardia –militantes y simpatizantes– hasta separar la paja del grano. Producirá o precipitará un fenómeno de polarización y concentración”.

(Mariátegui, t.13, p.238)

“‘Labor’ representa los intereses y las aspiraciones de toda la clase productora: obreros de la industria y los transportes, trabajadores agrícolas, mineros, comunidades indígenas, maestros, empleados, etc. No es un órgano de categoría o de grupo, sino un órgano de clase”.

(Mariátegui, ibidem, p.256)

“Hay que empezar por estudiar y definir la realidad peruana. Y… hay que buscar la realidad profunda: no la realidad superficial”

(Mariátegui, t.11, p.78).

“Creo que nuestro movimiento no debe cifrar su éxito en engaños y señuelos. La verdad es su fuerza, su única fuerza, su mejor fuerza”

(Mariátegui, en Martínez de la Torre , Apuntes para una interpretación marxista de historia social del Perú, t.II, p.297).


La Lucha de las Masas: la Lucha electoral

“A medida que [la clase oprimida] va madurando para emanciparse ella misma, se constituye como un partido independiente, elige sus propios representantes y no los de los capitalistas. El sufragio universal es, de esta suerte, el índice de la madurez de la clase obrera. No puede llegar ni llegará nunca en el Estado actual, pero esto es bastante. El día en que el termómetro del sufragio universal marque para los trabajadores el punto de ebullición, ellos sabrán, lo mismo que los capitalistas, qué deben hacer”.

(Engels, El origen de la familia…, Cap.IX)

“La ironía de la historia universal lo pone todo patas arriba. Nosotros, los ‘revolucionarios’, los ‘elementos subversivos’, prosperamos mucho más con los medios legales que con los ilegales y la subversión. Los partidos del orden, como ellos se llaman, se van a pique con la legalidad creada por ellos mismos. Exclaman desesperados, con Odilon Barrot: La légalité nous tue, la legalidad nos mata, mientras nosotros echamos, con esta legalidad, músculos vigorosos y carrillos colorados y parece que nos ha alcanzado el soplo de la eterna juventud. Y si nosotros no somos tan locos que nos dejemos arrastrar al combate callejero, para darles gusto, a la postre no tendrán más camino que romper ellos mismos esta legalidad tan fatal para ellos”.

(Engels, Introducción al libro de Marx Las luchas de clases en Francia de 1848 a 1850)
“Me opongo a todo equívoco. Me opongo a que un movimiento ideológico, que, por su justificación histórica, por la inteligencia y abnegación de sus militantes, por la altura y nobleza de su doctrina ganará, si nosotros no lo malogramos, la conciencia de la mejor parte del país, aborte miserablemente en una vulgarísima agitación electoral”.

(Mariátegui, en Martínez de la Torre , Apuntes para una interpretación marxista de historia social del Perú, t.II, pp.297-298)

“El comunismo conforme a su práctica mundial asistirá a las elecciones con meros fines de agitación y propaganda clasistas”.

(Mariátegui, t.12, pp.137-138)

“En el vocabulario comunista, el término parlamentario no tiene su acepción clásica. Los parlamentarios comunistas no parlamentan. El parlamento es para ellos únicamente una tribuna de agitación y de crítica”.

(Mariátegui, La escena contemporánea, p.136)

“Los hechos se encargaron de demostrar a los radicales chilenos que los cauces legales no pueden contener una acción revolucionaria”

(Mariátegui, t.12, p.143)


Setiembre 2010

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Estrategia de desarrollo político, inicial y básico.

1. Proceso de construcción integral de la identidad partidaria.


Se propone un proceso de construcción de la identidad partidaria. Esto significa que si bien entendemos la unidad teórica y práctica del Socialismo somos conscientes que este se despliega en diversos aspectos y niveles, que para fines didácticos y operativos, dividimos en cuatro grandes aspectos fundamentales: Ideológico, Teórico, Político y Orgánico.
Esos aspectos están interrelacionados íntima y dialécticamente y no los concebimos como compartimentos estancos. Menos aún, pueden ser bien abordados y desarrollados separados uno de otro. Esto es importante señalar porque estimamos que la clasificación es útil para no descuidar los diversos aspectos que exige una práctica revolucionaria integral y poder avanzar sin descuidar ninguno de sus contenidos.
De acuerdo a la realidad concreta en la que nos desenvolvemos el desarrollo de estos cuatro aspectos se debe implementar  dentro de un proceso de construcción simultáneo y por niveles -tanto adentro como hacia afuera. Este desarrollo presenta, de manera progresiva, los desafíos que podemos apreciar en el siguiente gráfico:    



 

1.1.          Aspecto Orgánico
El aspecto orgánico nos exige conformar Comités Políticos básicos, cuya primera acción será organizar Asambleas Políticas de carácter abierto y semiabierto, con fines de discutir la situación política y expresar nuestros puntos de vista socialistas sobre los diversos problemas del país. Esta estructura orgánica debe desarrollarse de manera progresiva actuando todo el colectivo actual como Asamblea y Comité Político Promotor. La formación de estos comités políticos se realizará donde tengamos presencia territorial o estemos involucrados con un sector de la producción.


La organización deberá iniciarse desde el nivel más cercano: distrital, provincial y regional, pero en la perspectiva estratégica de organizar comités políticos de acuerdo al siguiente esquema nacional:

1.1.1. Organización territorial espacial:

1.                    Macro Región Norte
2.                    Macro Región Centro
3.                    Macro región Oriente
4.                    Macro Región Sur
5.                    Región Lima y Callao:
·          Cono Este – Carretera Central
·          Cono Norte
·          Cono Sur
·          Lima centro
·          Callao
·          Lima provincias

1.2. Aspecto Político

El aspecto político desarrollará dos niveles básicos de acción política: la participación solidaria, activa, práctica de apoyo concreto a las acciones cívicas de lucha que emprenden sectores sociales del pueblo. No debemos perder de perspectiva que nuestra participación se realiza en la perspectiva de forjar progresivamente un Frente Político de Clase.
En estas acciones se difundirán volantes, boletines temáticos, se organizarán, murales en la perspectiva de crear las condiciones para editar un Periódico político de masas, como herramienta que informa, concientiza, organiza y moviliza.

1.3. Aspecto Ideológico

El aspecto ideológico se desarrollará mediante dos niveles de trabajo: La Escuela Ideológica-Política y la Conferencia. La primera deberá ser desarrollada por una comisión dedicada a este tema que avance en el temario Ideológico y organice la discusión en un plenario o conferencia.

1.4. Aspecto Teórico

En este periodo consideramos estratégico dar impulso a la USJCM, no como organismo generado o correa de transmisión, sino como un espacio abierto, legal, autónomo para debatir los problemas peruanos desde puntos de vista doctrinarios y científicos. Este espacio debe contribuir al proceso de construir Programa; en consecuencia afianzar su carácter de espacio de estudio y debate, para lo cual es preciso acercar a intelectuales progresistas y democráticos -socialistas o no- que tengan opinión autorizada para contribuir a esclarecer problemas que demandan nuestra atención. La USJCM debe auspiciar un sitio web como tribuna abierta de debate así como patrocinar una revista en la perspectiva de la revista Amauta.

2. Línea de tiempo o proceso organizativo

o el criterio de lo ideológico-político es lo esencial en la teoría y práctica revolucionaria y de que la organización es la concreción de lo ideológico – político, proponemos avanzar de manera progresiva y por etapas en una perspectiva que se condensa en el siguiente gráfico:

2.1. El Comité Político Impulsor

La idea básica es que el colectivo actual asuma el rol de Comité Político Impulsor o promotor del proceso de reconstitución del Partido de Mariátegui y que la revolución peruana necesita de acuerdo a la realidad histórica actual.
La necesidad de este partido está planteada no por un criterio historicista o romántico de volver al pasado o seguir una línea de continuidad organicista, sino de responder de manera acertada al nivel actual de las contradicciones sociales y políticas que se desenvuelven en la realidad peruana, como expresión de la crisis nacional y mundial en que se debate el sistema capitalista, y que otras opciones políticas son incapaces de plantear y menos resolver.

2.2. La Conferencia Política Nacional

Si bien los desafíos son enormes pensamos que debemos tener una perspectiva clara de avance. Y esta perspectiva se expresa en la necesidad de avanzar hacia una Conferencia Política Nacional que debe significar un encuentro y reencuentro de la militancia socialista y revolucionaria seguidora del Camino y el Pensamiento de José Carlos Mariátegui La Chira.
La Conferencia Política tendrá como una de sus principales objetivos políticos afirmar una tendencia revolucionaria, con perfil e identidad política propia, que deslinde y se diferencie con nitidez de la tradicional izquierda reformista y electora (oportunismo de derecha) así como del izquierdismo extremista, dogmático y aventurero (oportunismo de izquierda).
La Conferencia Política debe intentar reunir militantes o simpatizantes provenientes de diversas regiones del país y del extranjero y trazarse nuevas tareas de desarrollo sin descuidar los diversos aspectos del trabajo político, en aras de organizarnos para llegar con éxito a la siguiente etapa.     

2.3. La Convención Nacional Preparatoria

La Convención Nacional Preparatoria debe representar un hito clave en el proceso histórico de reconstitución partidaria. Debe reflejar un nivel de desarrollo organizativo importante a nivel nacional.
En esta fase se disuelve el Comité Político Impulsor y se constituye el Comité Organizador y las comisiones de trabajo del Congreso Nacional de Reconstitución. Estas nuevas instancias -también transitorias, hasta el Congreso- deberán constituirse asegurando la representación en proporción equitativa de las diversas macroregiones, y de los diversos sectores sociales del pueblo, incorporados en el proceso de construcción partidaria.
Las comisiones tienen la tarea de preparar los materiales para ser sancionados por el Congreso y el Comité Organizador deberá coordinar e impulsar todo el proceso necesario a fin de llegar con éxito a la siguiente fase.

2.4. El Congreso Nacional de Reconstitución

Es muy prematuro aún para sugerir y -menos precisar- las tareas de este magno evento histórico, pero sin duda aspiramos llegar a esta fase en condiciones de consolidar el proceso de forjar una organización política nacional de vanguardia, con identidad y perfil político propio, capaz de adoptar una personalidad orgánica y doctrinariamente homogénea, así como aprobar su línea política general y líneas específicas, programa, estrategia y táctica revolucionarias.
Marzo del 2012

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La situación actual y nuestras tareas

 

NOTA EDITORIAL DE ADVERTENCIA

El presente documento es un borrador de trabajo que concluimos en el mes de marzo del 2012. Luego de varias sesiones de debate colectivo en las Reuniones de Coordinación e Intercambio (RCI) se llegó a este nivel de avance, que es como está elaborado el documento “La situación actual y nuestras tareas”. Este avance teórico y de convergencia posibilitó producir un resumen que se tituló “El Socialismo revolucionario y sus tareas” que se ha publicado en el folleto que lleva el mismo titulado, de fecha abril del 2012, por el Comité Político Impulsor.
Creemos conveniente publicarlo como documento borrador de trabajo, que evidencia la lucha teórica por mejor interpretar la realidad concreta y resolver la ausencia de una necesaria propuesta programática del socialismo en el Perú. Esta creencia se verá justificada con la intervención creativa de muchos militantes a lo largo y ancho de nuestro país.
Abril del 2012.

La situación actual y nuestras tareas

a. La situación de las contradicciones económicas y su expresión política-social.


La situación actual del país permite identificar las siguientes contradicciones:
-Imperialismo y nación peruana en formación: El capital monopólico transnacional, especialmente norteamericano, enfrentado al interés de desarrollo de la nación peruana en formación, constituye una de las contradicciones fundamentales en el escenario de la lucha de clases en nuestro país. Un mecanismo de dominación neocolonial por parte del imperialismo son su política de empréstitos, los tratados de libre comercio, por grupos de países o bilaterales, y su política de cooperación o alianza militar contra el “terrorismo y el narcotráfico”. La intervención de la acción imperialista tiene como base el Estado peruano y la clase dominante, cumpliendo los diferentes gobiernos de turno la función de gendarmes de la dominación imperialista.
Sabemos que el capitalismo tiene un aspecto nacional y otro aspecto internacional. Por su naturaleza, el capital no tiene patria, en el sentido de que el mercado lo es todo, especialmente si está plenamente monopolizado. Pero de otra parte, necesita de una base nacional desde donde pueda ser defendido, protegido y desarrollado hacia la dominación de todo el mundo. Es lo que vemos en la etapa imperialista del capitalismo. Los diferentes grupos monopólicos luchan por el dominio del mundo, pero desde sus países, formando grupos regionales o continentales.
-La clase dominante y pueblo peruano: La gran burguesía, la burguesía media, los campesinos ricos y los residuos de la clase terrateniente feudal (gamonalismo) forman el espectro de la clase dominante en el país. Todo este bloque está enfrentado al pueblo: obreros, campesinos pobres y medios, comunidades campesinas, pueblos originarios, micro empresarios, pequeña burguesía, desocupados, los sin tierra, toda la gama de informales y los desclasados fuera de la ley. Esta es la contradicción principal en el actual escenario de la lucha de clases en el país. Y el Estado peruano es el  instrumento de dominación de la clase dominante.
Precisando: En este campo contradictorio, podemos apreciar como la alianza entre la gran burguesía con el capital monopólico transnacional ejerce dominación, opresión y explotación sobre la nación en formación y pueblo peruano. A través de consorcios empresariales, la gran burguesía cumple un papel subordinado al imperialismo, lo mismo que usando empréstitos o capitales expresa su relación de dependencia del capital monopólico transnacional. Es el caso, por ejemplo, del sector extractivo-exportador de la gran burguesía (SNMP), del sector extractivo-exportador de hidrocarburos (gas, petróleo), también organizados en la SNMP. Otro caso es el sector de la banca financiera y los fondos de pensiones que han impuesto la usura y el robo contra el público usuario y consumidor de servicios. Incluso, ahora, mediante el neo-latifundio agroexportador (SNA), la gran burguesía, con su sector agroindustrial, sirve de aliado político y socio comercial con el imperialismo, sometiendo a la nación peruana en formación y explotando al pueblo peruano.
-La gran burguesía  y proletariado: Esta contradicción es básica y cardinal en el proceso histórico de la sociedad peruana, en lo que concierne al desarrollo del capitalismo y a la salida socialista en la formación de la nación peruana, en la época del imperialismo y de la revolución proletaria. Es de importancia reconocer la composición de cada aspecto de esta contradicción para poder manejarla correctamente. La gran burguesía está compuesta por tres sectores o facciones: industrial, comercial, financiera y de servicios, cada una de las cuales manifiesta un comportamiento peculiar en la lucha de clases, siendo lo fundamental su relación de colusión y pugna entre ellas, con diferentes variantes según la coyuntura. Históricamente se comprueba que lo permanente es su colusión contra el proletariado. El aspecto contrario, que es el proletariado, también tiene sus peculiaridades según la relación con las tres facciones de la gran burguesía. El proletariado del sector industrial extractivo y manufacturero es el relativamente más avanzado y constituye la parte más dinámica de la contradicción burguesía-proletariado. El proletariado del sector comercial es más retardatario y de mentalidad conservadora, con rasgos bien pronunciados de servilismo. Y el proletariado del sector financiero, prácticamente está relegado a tareas domésticas de mantenimiento,  de limpieza, conserjería y mensajería.
-La burguesía media y proletariado: Tema Mypes. Condiciones específicas de estos dos aspectos de la contradicción.
-La pequeña burguesía y proletariado: Las capas de la p-b. Su comportamiento referido al proletariado.
(Especificar quienes conforman la pequeña burguesía en el Perú y su relación con la plusvalía.)
-El campesinado y el proletariado: El tema del campesino comunero vs. Proletario. El campesino indígena vs. Proletario. El campesinado pobre y medio vs. Proletariado.
Las contradicciones que hemos indicado son expresión  del carácter semicolonial de nuestro país, que como se sabe mantiene una formal independencia política, pero económicamente se encuentra sometido al sistema capitalista-imperialista, cumpliendo, en el orden económico global, el rol de ser un país abastecedor de materias primas, mercado de mano de obra barata e importador de productos foráneos, país al cual no le consiente un sostenido proceso de industrialización.
La gran burguesía peruana tiene  su principal expresión en la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (CONFIEP), que es su cara visible, cuyo protagonismo e influencia sobre los gobiernos del Estado peruano ha sido cada vez más abierta. La CONFIEP no ha tenido ningún reparo en coludirse y respaldar gobiernos y regímenes autoritarios como el fujimontesinismo, con la finalidad de proteger sus intereses, consecuente con la ideología neoliberal  que ahora formalmente  defiende.[1]Entre los nuevos grupos de la gran burguesía peruana, surgido en las dos últimas décadas, se halla el grupo Rodríguez Banda y Ajegroup de la familia Añaños-Jerí. Ambos tienen acumulación capitalista de origen peruano, y Ajegroup destaca por haber desarrollado mercado en sectores sociales no atendidos por las grandes marcas, utilizando formas innovadoras de gestión y buscando articularse con otros sectores informarles para acrecentar su mercado. El gran crecimiento de Ajegroup y su expansión internacional lo configura como un grupo de la gran burguesía peruana, cuyo interés de clase coincide con la de los otros grupos capitalistas, aunque se puede observar en la filosofía de sus creadores un afán por destacar la capacidad de realización de los hombres y mujeres del Perú y estimular su competitividad, Sin embargo, en la práctica solo funciona como un recurso que a la larga beneficia sus intereses, como ha ocurrido en el desarrollo económico de determinados países asiáticos.
El grupo de Rodríguez Pastor, que controla el Interbank y Mercado Peruanos (Plaza Vea, Inka-farma, etc.) es también uno de los nuevos grupos de la gran burguesía surgido durante ese período.
 A pesar de la variada actividad industrial manufacturera desarrollada por la gran burguesía peruana, el desarrollo del capitalismo en el Perú es marginal y atrasado. Si bien ya no existe un sistema económico feudal en tanto que se ha erradicado el latifundio feudal, la forma cómo se ha desarrollado el capitalismo en el Perú tiene rasgos particulares vinculados al hecho histórico de haberse desenvuelto sobre una base feudal-colonial. De aquí que el capitalismo peruano todavía mantenga su carácter larvario y retardatario. Está pendiente profundizar y exponer de mejor manera del proceso de evolución de la semifeudalidad y el tema de la liquidación del latifundio feudal y el desarrollo del capitalismo en el país.
El sector industrial manufacturero de la gran burguesía peruana se encuentra representado en la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) y cumplen una función pro imperialista debido a que no tienen conciencia ni dignidad por la  soberanía del Estado. Este sector tiene diferencias con el sector exportador, comercial y financiero de la gran burguesía, contradicciones internas que merecen ser estudiadas y mejor comprendidas.
Nuestra historia nos muestra que la gran burguesía peruana resulta relegada por el poder transnacional y se revela incapaz de disputarle el poder político (soberanía nacional) para impulsar y sostener una propuesta política nacional de desarrollo socio económico independiente, verdaderamente soberano.
La llamada burguesía media o burguesía nacional en el Perú se encuentra representada por ese inmenso espacio conocido como MYPES, a quien se denomina  burguesía nacional por la función que cumple en aportar a la lucha antiimperialista, cuando sus contradicciones con el imperialismo lo lanzan a ello. Es ésta la que presenta un carácter dual, lo mismo que la pequeña burguesía. Es importante destacar el rol económico que desempeña la micro y pequeñas empresas (MYPES)[2] que brindan empleo a más del 80% de la Población Económicamente Activa (PEA), genera cerca del 45% del Producto Bruto Interno (PBI) y constituye la base empresarial más importante del país. A pesar de esto se desenvuelve en condiciones adversas, sin políticas de aliento y promoción, con un Estado represor y recaudador, que en lugar de alentar el emprendimiento basado en redes de solidaridad, persigue a las MYPES principalmente con fines de tributación. Si bien tiene una enorme potencialidad económica y social el movimiento de las MYPES se encuentra disperso y fragmentado en débiles representaciones tanto dentro y fuera de los grandes gremios empresariales[3]. La  situación de la burguesía nacional es una demostración de que no tiene ninguna participación en el poder del Estado y solo actúa como bolsón y sustento político-electoral de la gran burguesía. Además, expone la condición objetiva que alimenta su carácter dual en el proceso revolucionario. De otro lado, la historia también confirma la tesis de José Carlos Mariátegui sobre el carácter dual de la burguesía nacional y de la pequeña burguesía en el poder, que no es confiable para el proletariado, y  solo puede oponer al imperialismo una “borrachera nacionalista” y seguir una vía capitalista, incluso devenir en fascismo.
Es importante mencionar la creciente presencia del capital de origen chileno en el Perú, que se ha convertido últimamente en uno de los tres principales destinos de inversión de dicho país, principalmente en los sectores servicios, industrial y energético[4] y prácticamente  acapara el negocio de tiendas comerciales por departamento.
Respecto al problema agrario podemos advertir que el problema de la tierra subsiste aunque con nuevas características. Tenemos el problema del neo-latifundismo expresado en la reconcentración de la gran propiedad de la tierra no por una clase terrateniente feudal sino por el gran capital asociado a los mismos grupos de  la gran burguesía cuyo interés principal no es contribuir a solucionar el problema de la soberanía alimentaria sino lucrar con el negocio de los biocombustibles y la agroindustria de exportación. Cabe realizar mayor estudio de la proletarización del campesinado en relación al desarrollo de las actividades de la explotación agroindustrial por el capital transnacional y la gran burguesía peruana, especialmente que tiene lugar en la costa peruana.
Los grandes complejos de irrigación en la costa, sufragadas por el erario público, no  están destinadas a favorecer la actividad de los pequeños y medianos agricultores sino a grupos empresariales que presionan por tener el control monopólico de las mejores tierras, aunque esto signifique el despojo de las tierras de las comunidades y la marginación de los pequeños y medianos agricultores.
El neoliberalismo impide la democratización de la propiedad de la tierra, boicotea el impulso del desarrollo de la empresa privada y la planificación pública negándose a las reglas claras y equitativas de competitividad que favorecerían una democratización de la gestión del mercado y del Estado. Y por ello, se opone a que el Estado intervenga en favor del desarrollo de una agricultura sustentada en la explotación campesina familiar.
Peor aún, el neoliberalismo busca imponer su política de debilitamiento y aniquilamiento de las comunidades campesinas y nativas. Por ello, éstas no reciben ninguna opción de desarrollo comunal. Y, en el marco de la lucha por la defensa de su integridad, como pueblos y comunidades indígenas u originarios, vienen exigiendo no solo la defensa de la tierra comunal, sino el respeto al derecho del Territorio en su integridad, redefiniendo y enriqueciendo el problema de la tierra desde nuevas perspectivas, que involucran no solo la franja arable de la tierra, sino además, la protección del agua, de los recursos naturales, el ambiente, el patrimonio y su identidad cultural especialmente asociada al territorio.

b. El carácter de clase del Estado, del régimen y del gobierno


Carácter de clase del Estado
El Estado peruano, cómo órgano de clase, está principalmente al servicio de la gran burguesía, clase subordinada al capital transnacional (imperialismo) y que concentra el poder económico y político  en el país. Y constituye la principal clase dominante.
Como sistema de dominación, el Estado configura un aparato burocrático y militar, que responde  exclusivamente a los intereses del imperialismo y de la gran burguesía. Por eso, es contrario a un Perú integral, que  garantice la diversidad étnica-cultural y satisfaga las aspiraciones sociales y políticas de las mayorías del país.
El régimen político es formalmente demo liberal, con un marcado perfil presidencialista, autoritario y antidemocrático, excluyente, discriminador y monocultural. La Constitución del 93 es el reflejo y sustento institucional básico del actual régimen.
El gobierno de Ollanta Humala tiene un origen pequeñoburgués, cuyo programa nacionalista-democrático de la “gran transformación” quedó truncado por la alianza electoral con sectores liberales y neoliberales sensatos antifujimoristas, opuestos a su programa nacionalista-democrático, precisamente para llegar a ser gobierno, quedando sujetado a una “Hoja de ruta”, bajo juramento de respetarlo; acto que fue realizado antes de ganar las elecciones ante sus aliados políticos de la derecha antifujimorista, así como al momento de tomar el mando de la Presidencia de la República ante el Congreso y ante el país. De esa forma, el prometido gobierno de la “Gran Transformación” quedó encorsetado en el actual “Gobierno Nacionalista de la Concertación y de la inclusión social”, que, prácticamente está sirviendo de máscara  al sistema de Estado para continuar el modelo neoliberal pro imperialista, que se viene implementado desde gobiernos anteriores. Esta situación, propugna mayor posibilidades a que se desarrolle la tendencia nacionalista fascista, antisocialista y antipopular, quedando derrotada la tendencia nacionalista democrática: en la confluencia Gana Perú, en el PNP y en el gobierno.
De esta forma, el carácter dual de la pequeña burguesía y de la burguesía media, está llevando al gobierno a una posición de reaccionarización, cada vez más adaptable a la política envolvente de la gran burguesía y del imperialismo; proceso que solamente podría ser conjurado con el fortalecimiento de las fuerzas democráticas bajo el liderazgo del socialismo.
Profundización del modelo neoliberal
En las últimas décadas se aprecia una fuerte concentración de los grupos de poder en el Perú que cada vez son menos nacionales, más corporativos y están más concentrados a partir del régimen de Fujimori que produjo una apertura drástica del mercado interno y el remate de las empresas estatales. Esta nueva élite de poder presenta una configuración distinta a la de la década del 80, que ha institucionalizado sus intereses en la Constitución de 1993[5].
Núcleo duro de poder
La implementación del neoliberalismo en nuestro país, por un lado,  ha debilitado los elementos nacionales y familiares de las élites económicas y las formas sociales y estatales de propiedad; y por otro lado, ha favorecido un sector privado dominado por las corporaciones extranjeras. Lo que se ha formado durante este proceso neoliberal es un grupo oligopólico “cada vez más poderoso” (“de bancos y fondos de pensiones mayormente extranjeros y empresas extractivo-exportadoras”[6]) que se ha venido convirtiendo, gradualmente, en propietario de las acciones de las grandes corporaciones. La gran burguesía financiera peruana participa de estos consorcios oligopólicos manteniendo su carácter subordinado o dependiente del capital transnacional, que los coloca como socios menores y supeditados al imperialismo en esos consorcios oligopólicos.
En el cuadro que sigue se puede apreciar parte de esta evolución de ese “núcleo duro de poder”:
Gran burguesía
Viejos
Nuevos
Total
Top
3 (Benavides, Brescia, Romero: Credicorp y Alicorp)
2 (Rodríguez: Corporación Gloria, Añaños: Ajegrup)
5
Pérdida de posiciones
6 (Delgado Parker, Levy, Ferreyros, Olaechea, Piazza y Raffo)
1 (Wu)
7
Compra o quiebra
6 (Arias, Bentín, Lanata, Nicolini, Picasso y Wiese)
3 (Galski y Wong vendieron y Lucioni quebró)
9
Total
15
6
21
Como se ve, se trata de un “núcleo reducido de grandes corporaciones que operan acomodándose a una clase política que proviene de los partidos tradicionales y de carteras independientes” y que ha reducido aún más el poder del anémico empresariado nacional.

Poder económico y político.
Dicho núcleo -de carácter oligárquico-[7] tiene un fuerte poder estructural con gran influencia sobre el sistema político. Existe una “puerta giratoria” (vínculo controlado por la clase dominante) que conecta el poder económico y político con personajes que van y vienen de las Corporaciones al Estado y viceversa. Y en los hechos, existe una “captura del Estado” para utilizarlo en beneficio de sus intereses particulares. El gobierno de Fujimori se estructuró sobre la base de tres círculos concéntricos: a) la cúpula militar y policial, b) el sector empresarial y c) los organismos multilaterales junto con los países imperialistas que presionan en esa dirección. El gobierno de Fujimori derivó en una cleptocracia[8] (gobierno de los ricos,) donde algunos empresarios pasan a formar parte de “círculos de poder organizados como mafias para ganar rentas e ingresos ilícitos a gran escala”.
Control y manejo del Estado
Existe una crisis de representación política que tiene su origen en el divorcio entre las demandas del pueblo y las nuevas élites de poder, y que se ha venido supliendo con outsiders políticos, lo que no deja de marcar una incertidumbre electoral a las élites neoliberales.
Las nuevas élites del poder económico se valen de una tecno burocracia profesional altamente calificada pero reducida, identificada con el ideario neoliberal, que conoce “los vericuetos del poder económico, político e informativo-mediático” y que constituye un componente importante de las nuevas élites de poder. Las élites económicas son más reducidas en número, más homogéneas, mejor interconectadas gracias a mecanismos como la “puerta giratoria”, mentores, los directorios cruzados, los espacios de socialización y los programas gerenciales de integración social.
Para el manejo del Estado se valen no solo de la empleocracia estatal (burocracia adocenada, que dicho sea de paso, su nivel técnico ha descendido),  sino que dan preferencia a sus propios cuadros (especialmente para garantizar la continuidad y efectividad de su política general), mediante la contratación de servicios privados jurídicos y económicos que ellos controlan.
Entre los estudios jurídicos que sirven en derecho mercantil, corporativo y tributario y que se hallan conectados con estudios del exterior se encuentran: Echecopar; Rodrigo, Elías & Medrano; Muñiz; Ramírez; Pérez-Taiman&Luna Victoria; y Olaechea.
Entre las consultoras empresariales claves están: Apoyo, Macroconsult y el Instituto Peruano de Economía (IPE) de Roberto Abusada, que es “una de las instituciones más poderosas e influyentes en los medios de comunicación y el Estado, que es, sin duda, el principal defensor y lobista de los intereses neoliberales y las corporaciones” (Ibídem. 87). También el Instituto Libertad y Democracia (ILD).
Debilitamiento del discurso neoliberal
“Se puede concluir que mientras el poder empresarial estructural –peso en la economía, grado de concentración económica de las EMN y GPE- y directolobby, captura del Estado, influencia sobre la prensa- ha aumentado, el poder discursivo ha disminuido”[9] (Ibídem. 91).
Diversos grupos sociales se sienten excluidos del sistema de oportunidades y beneficios que supuestamente ha alcanzado el programa neoliberal, y se hallan desprotegidos por el Estado que no defiende el bien público sino los intereses corporativos. Las élites económicas y sus soportes políticos enfrentan el dilema de usar la represión o recurrir a la negociación. Durante el gobierno de Alan García la derecha reforzó la tendencia represiva lo que condujo a una polarización  entre las masas y las élites del poder.
Por eso, la gran burguesía añora un régimen y un gobierno como el fujimorismo donde la concentración del poder y el uso de la fuerza generaron un silencio político que facilitó las inversiones favorables al imperialismo, que tuvo su expresión jurídica en la Constitución de 1993. No obstante, por la acción democrática, por el sentimiento nacionalista del pueblo y por el gran descontento que genera el neoliberalismo, lo cierto es que el consenso neoliberal se debilita o resquebraja y se aprecian dificultades para consolidar la hegemonía de las élites neoliberales, poniendo en evidencia su vulnerabilidad política. Sin embargo, la ausencia de una propaganda y acción socialista proletaria, deja el liderazgo de este movimiento nacionalista-democrático en manos de la burguesía media y pequeña burguesía; incluso, hasta de sectores liberales demagógicos, que ahora precisamente sirven de asesores y conductores al gobierno nacionalista de la concertación y la inclusión social.
c. Dinámica de los partidos políticos, grupos y frentes políticos y sociales en la coyuntura actual

En la sociedad peruana se están dando dos fuerzas en constante pugna: el camino semicolonial del continuismo neoliberal, de un lado; y el camino democrático-nacional de la emancipación económica y el desarrollo integral de los pueblos, de otro lado.

Las clases sociales se alinean según estas dos tendencias  en pugna. Se abren así, dos campos contradictorios en la lucha social y política. Estos campos no son uniformes ni monolíticos, pues en su interior existen contradicciones entre sus conformantes. El análisis de estos dos campos y sus contradicciones internas es sumamente necesario para una práctica coherente en nuestra estrategia y táctica revolucionarias.

En el camino semicolonial, el neoliberalismo, pese a haber sufrido duros golpes políticos, se mantiene en el control de las políticas de Estado. Los diversos gobiernos, desde la década del 90, no han hecho sino aplicar políticas que han profundizado la condición semicolonial de nuestro país. El gobierno de Fujimori-Montesinos dio inicio el proyecto neoliberal y lo impuso con autogolpe de Estado y nueva Constitución (la de 1993).

Después de la derrota electoral del fujimontesinismo en el 2001, por el pueblo demócrata nacionalista, cuya dirección aprovechó el partido Perú Posible y su líder Alejandro Toledo para convertirse en gobierno (2001-2006), la política neoliberal continuó desarrollándose con un formalismo de democracia liberal, pero económicamente, en los hechos, favoreció el sometimiento de nuestra economía al interés del capital transnacional.

El gobierno del APRA (2006-2011), encabezados por Alan García, Mauricio Mulder, Jorge del Castillo y Velásquez Quesquén, prosiguió el continuismo neoliberal. Una clara muestra de ello ha sido su política de entreguismo total a las transnacionales y su política fascistizante en contra de las clases populares y pueblos originarios a quienes les llamó “perro del hortelano” y “ciudadanos de segunda categoría” debido a la firme resistencia al camino semicolonial que encontró en ellos.

El proyecto neoliberal es respaldado por todos los partidos de la derecha, presentándose entre ellos alguna que otra diferencia en la forma de implementarlo. Tenemos así que los partidos tradicionales APRA, PPC y AP, pese a caer en el descrédito político aún se dan mañas para usufructuar del espacio político nacional y auparse, de una u otra forma, al Estado y los gobiernos de turno. En esa misma orientación de continuismo neoliberal, se ubican otras agrupaciones nuevas, que levantaron candidatos “independientes”, como son Perú Posible (PP), Solidaridad Nacional (SN), Alianza Para el Progreso (APP), Fuerza 2011 y otras organizaciones políticas menores de simple coyuntura electoral, como es el caso del nacimiento y muerte política del partido de Pedro Pablo Kuczynski (PPK), que aprovechó una alianza de un sector de la derecha y pretendió instalarse como jefe de una nueva organización política con intención de llegar a la presidencia, pero quedó fuera de carrera al ser desenmascarado por el pueblo en sus afanes de favorecer al capital transnacional norteamericano.

Todas las fuerzas políticas de la derecha tienen una base común: defender la semicolonialidad de nuestro país, porque eso da estabilidad al imperialismo y a las clases dominantes, quienes controlan el poder político. Ello implica su necesidad de profundizar el neoliberalismo para favorecer la política neocolonial del capital transnacional. Pero cada una tiene sus peculiaridades. Veamos:
 El APRA es el más antiguo, que viene de 1930 fundado ya como partido (pues antes solo pretendió ser una alianza política, tipo frente único antiimperialista y revolucionario). Desde su fundación como partido evolucionó a convertirse en defensor del imperialismo y a mantener la semicolonialidad, promoviendo una especie de “capitalismo popular” que la condensó en su consigna-lema “Pan con libertad”. De allí que tenga como ideario un nacionalismo burgués con ribetes de socialismo no marxista, que hace mucho abandonó en los hechos, y su práctica se haya manifestado siempre como demagógica y fascistizante o, históricamente caricaturizada, como política de la “escopeta de dos cañones”.


El APRA presenta una mayor maquina partidaria, especialmente electoral, y una mayor capacidad demagógica-discursiva. No ha agotado su papel histórico en tanto expresa el interés de la pequeña burguesía, especialmente a ese sector que anida permanentemente en el deseo de convertirse en gran burguesía. Es un partido pro burgués, entreguista y pro imperialista que se sustenta, principalmente, en una base social pequeña burguesa. 


El PPC es la fuerza política de mayor cohesión ideológica liberal. Es un partido burgués pro imperialista.  Cuenta con una base amplia de cuadros políticos profesionales, que en su gran mayoría están desempeñando en el sector  privado, listos para asesorar o desempeñar funciones en el sector público. Políticamente, está más desprestigiado, cosa que no le ha permitido llegar a ser gobierno, pero que sí le ha servido para manejar asuntos de Estado desde su desempeño de consultor o aliado político. Su función histórica se ha concentrado en “garantizar la gobernabilidad y el Estado de Derecho burgués” y proveer de cuadros políticos al orden establecido.  Esta estrategia le ha permitido superar seguidas crisis internas y continuas derrotas electorales. Su concepción liberal no le ha impedido apoyar salidas dictatoriales y autoritarias en el manejo del gobierno y en el establecimiento de regímenes draconianos y fascistizantes (caso de Alan García y del fuji-montesinismo). En las elecciones generales pasadas tomó la opción de respaldar a Keiko Fujimori contra la alternativa de Gana Perú que postuló a Ollanta Humala.


Fuerza 2011 representa el programa neoliberal del Fuji-montesinismo, organización mafiosa, que actúa políticamente en defensa de la gran burguesía y del imperialismo. Es una fuerza política considerable en Lima-Callao y en el interior del país sus bases sociales han sido nutridas por 10 años de clientelaje político durante los años que ejercieron gobierno y por la trasnochada influencia del Opus Dei-Sodalite (caso del Partido Renovación que lideró Rafael Rey). Tiene mejor posicionamiento político que los otros partidos de derecha, pues su carácter no ideologizado, sino pragmático, le hace coincidir con el sentimiento de progreso espontaneo e informal de un importante sector del pueblo. Al igual que el APRA, es una carta todavía válida para la gran burguesía y el imperialismo, listos a ser usados según aconseje la realidad política.

Acción Popular (AP) siempre ha profesado el no poseer ideología alguna, sino que pretende hacer de la tradición andina peruana una ideología, por eso proclamó, desde su fundación, “El Perú como doctrina”. Pero bajo esa mascara estaba su demo liberalismo, ideología burguesa que hoy se abre también, en lo fundamental,  al proyecto neoliberal en marcha. Políticamente está desprestigiado. Es un partido burgués  pro imperialista que se nutre principalmente de cuadros empresariales y de la intelectualidad pequeña burguesa, especialmente de su capa superior.

Perú Posible, es un partido burgués pro imperialista que asume el liberalismo sometido a su versión neoliberal, en lo fundamental. Pretenden compatibilizar una política demo-liberal con la aplicación de una política económica neoliberal. Eso fue el gobierno de PP con Alejandro Toledo, luego que un movimiento democrático derrocara el gobierno Fuji-montesinista. Este construyó el primer piso, aquel construyó el segundo. Políticamente está desprestigiado, pero cuenta con una amplia base de cuadros que se aúpan al gobierno y el Estado desde donde ejercen una política pro burguesa y pro imperialista.

El camino democrático-nacional de la emancipación económica y del desarrollo integral de los pueblos tiene su expresión en los movimientos sociales, movimientos políticos regionales (que han adquirido un principal protagonismo) y en los partidos y movimientos políticos de izquierda, pero que tienen una menor incidencia, por su desgaste y caducidad política.
Los partidos de izquierda tradicionales están corriendo la misma suerte que los de la derecha. Están desprestigiados, y su reducido accionar los ubica principalmente en Lima.
Hoy, todos los grupos de izquierda (grandes, medianos y pequeños) están embarcados en la vía electoral con resultados catastróficos. Una excepción es el caso del triunfo de Fuerza Social liderada por Susana Villarán en las elecciones municipales de Lima en octubre del 2010, donde, raspando, ganó la alcaldía limeña, pero sin obtener alcaldías en ninguna de los 42 distritos limeños. Agrupación  política que no tuvo ningún resultado favorable en las elecciones generales de 2011, en la cual su candidato presidencial renunció previamente; derrota electoral por la que incluso llegó a perder su inscripción política al no obtener el porcentaje mínimo de votos.
Al desprestigio político, por ser parte de la constelación de los llamados “partidos tradicionales”, a las agrupaciones de izquierda hay que sumarles la desconfianza atizada por los medios masivos de información que suele calificarlos de malos “empresarios” e inexpertos en la gestión pública (“solo muy buenos para protestar”). De los muchos postulantes al Congreso de la República solo dos provienen de la izquierda[10]. Los presidentes regionales elegidos en octubre de 2010, que provienen de los partidos de izquierda, triunfaron no tanto por su filiación política partidaria, sino por haber postulado en representación de movimientos regionales independientes.
El PC del P-PR y su expresión electoral el MNI, ha sido duramente vapuleado  políticamente en el proceso electoral de abril de 2011 debido a que ni siquiera pudo inscribir candidatura alguna. Resulta evidente que al liderazgo de los movimientos sociales y de los grandes gremios sindicales no necesariamente le corresponde un caudal electoral. Patria Roja, que ostenta controlar el SUTEP, llevó a la humillación electoral al secretario general de su partido en las elecciones generales del 2006 y el PCP-Unidad llevó al ridículo a sus cuadros políticos, dirigentes de la CGTP, en las elecciones generales del 2011. En ambos casos no solo que no ganaron, sino que  el resultado electoral les fue calamitoso.
El PCP-SL alcanzó dimensión nacional y un protagonismo político militar por sus acciones subversivas desde 1980 hasta 1992. Luego de su derrota ha quedado bastante debilitado por su fraccionamiento interno y por la represión y combate del Estado peruano. En los años siguientes se ha recompuesto básicamente aquella fracción que alrededor de Abimael Guzmán, su jefatura histórica, ha diseñado una política de acuerdo de paz que declara buscar una amnistía general y la reconciliación nacional. De un super-izquierdismo anterior, ahora muestra un izquierdismo  moderado con posición de oportunismo de derecha, al pretender que el torrente de las luchas populares se encaje en su propuesta de amnistía general y reconciliación nacional.
El PCP-SL significa una desviación del marxismo, del leninismo y del pensamiento Mao tsetung (maoísmo), así como el real abandono del pensamiento de Mariátegui, al haberlo reemplazado por el pensamiento Gonzalo, que ni es su desarrollo y mucho menor un desarrollo superior como atrevidamente pretenden hacerlo pasar. Su praxis política, contrariamente a sus deseos de servir al pueblo (incluyendo algunos hechos de heroicidad y desprendimiento), en lo fundamental, ha sido negativa al proyecto revolucionario y socialista en nuestro país.
El PCP-SL pretende recomponerse y calar en la población insertándose en el sistema democrático-legal, mediante un movimiento que asume abiertamente la ideología ultraizquierdista pensamiento Gonzalo, actuando en el escenario legal de la lucha política, con el objetivo de lograr la libertad de sus presos, aunque para ello tenga que forzar al pueblo asumir su programa de conciliación de clase.
En los hechos, el programa del PCP-SL se ha reducido a objetivos democráticos dentro del orden burgués, manteniendo su forma ultraizquierdista, por lo menos en el plano ideológico. Un singular caso de oportunismo político pequeñoburgués desfasado de la realidad. MOVADEF no es sino la expresión de toda esta metamorfosis del ultraizquierdismo, cuyas propuestas no saben corresponder con las necesidades fundamentales del pueblo.
Patria Libre, luego de la derrota del MRTA, intenta llevar la ideología pequeño burguesa que significó la ideología del MRTA, a un plano de lucha legal dentro del marco de la democracia burguesa. El movimiento que lideró Polay Campos fue desintegrado y disuelto totalmente al momento en que su máximo dirigente pidió perdón al pueblo y sus militantes quedaron dispersos sin posibilidad inmediata de reagruparse. Patria Libre expresa un programa de socialismo democrático, que busca insertarse en la lucha legal y en el escenario político nacional bajo el Estado de Derecho.
Los Frentes Políticos Regionales tienen un protagonismo en el escenario político actual. Han surgido como una respuesta a la crisis de los partidos políticos, especialmente del campo de la izquierda. No obstante, la praxis de algunos Gobiernos Regionales ganados por determinados Frentes Políticos Regionales nos revela programas puramente economicistas y un comportamiento oportunista que linda con la corrupción[11]
FALTA INCLUIR OTROS PARTIDOS Y GRUPOS.

d. Nivel del desarrollo organizativo de los movimientos de masas regionales y locales.

Es fundamental que tengamos una comprensión cabal de este aspecto de la lucha de clases. Sin esto no hay posibilidad de construir vanguardia y mucho menos de planificar el proceso revolucionario.

En el actual período de la lucha de clases se constata un salto en la organización de las masas. Hay una articulación de las formas organizativas básicas a nivel local y regional. Los frentes de defensa vienen cobrando protagonismo en medio de dificultades. La participación de los gobiernos locales y gobiernos regionales es otra de las características de los movimientos sociales. En tal sentido, cobra mayor importancia nuestra participación en los gobiernos regionales y municipales, o más precisamente, nuestra táctica respecto a estos instrumentos del viejo estado. Táctica que debe de considerar que el electoralismo es una enfermedad que corroe el movimiento popular. En el campo popular hay aprovechamiento político, como es el caso de Patria Roja en el sector magisterial.  El frente se debilita cuando el frente se quiere manejar partidariamente, error del cual debemos deslindar permanentemente.

Emblemáticos son los casos de los movimientos llamados Moqueguazo, Baguazo, Ilave en Puno, el movimiento aymara, el arequipazo, los movimientos en Cuzco, Andahuaylas y Ancash.

Todavía hay una dispersión orgánica y los frentes tienen carácter coyuntural pero la culpa no es de ellas sino nuestra. No solo hay un divisionismo producto de nuestra inoperancia sino que hay toda una campaña desde arriba y tiene que ver con gente metida desde fuera que se mete en las organizaciones (caso Ciro Silva Paredes) y tienen tiempo y plata para introducirse a las organizaciones con el fin de paralizarlas o desviarlas. Hay una serie de frentes y partidos regionales que si funcionan para la coyuntura o de manera oportunista (caso Michel Martínez), o el Frente de Defensa del Pueblo que funciona con todos los gobiernos (Ayacucho), igual sucede en Pasco, en que le gana la situación electorera.
Hoy Cajamarca está en el centro del escenario político, donde Ollanta Humala, líder del gobierno nacionalista de la concertación se juega su definición fáctica entre seguir un programa democrático revolucionario que lo acerque a la vía socialista, o terminar sometido al programa neoliberal que predomina en el país. Evaluando las últimas medidas dictadas por Humala contra la lucha de Cajamarca, vemos que el gobierno asume la posición de la gran burguesía y del capital transnacional (imperialismo).

Ahora no tenemos liderazgo revolucionario ni dirección ideológica y política. Tenemos que generar liderazgo y encabezar las luchas sociales. Hace falta la vanguardia que canalice las luchas. Necesitamos precisar qué tipo de organizaciones necesitamos.

Las formas organizativas más resaltantes son:

- Los Frentes de Defensa por departamento (o región). Es singular lo que acontece en Cajamarca, donde el Frente de Defensa en su III Congreso regional (26 y 27 noviembre-2011) acordaron que “la minería: 1) Despoja y usurpa tierras comunales, 2) Intoxica a los hijos de los comuneros, 3) Contamina y destruye el Medio Ambiente, 4) Corrompe funcionarios públicos, y 5) Persigue y encarcela a Dirigentes. Por ello, están en Paro Indefinido  con sus consignas: ¡POR EL DERECHO AL TRABAJO EMANCIPADO! ¡POR EL DERECHO A LA VIDA DIGNA! ¡POR EL DERECHO AL CAMBIO SOCIAL! ¡NO  A LA CONTAMINACIÓN DEL MEDIO AMBIENTE! ¡DEFENDAMOS EL AGUA QUE ES VIDA! “


- Las vigorosas comunidades (en las tres regiones naturales) que muestran una vez más su vigencia y potencialidad.

- Recuperación de la sindicalización, especialmente obrera. Cobra un reanimamiento exclusivamente económico-reivindicativo. Se observa un avance lento en la organización de segundo nivel (federaciones). El núcleo fuerte está en la CGTP, que por lo menos declara ceñirse al principio clasista. Otras centrales, como la CTP (controlada por el APRA) y la CNT (de sindicalismo independiente) subsisten por relaciones de tipo burocrático y por su actuación diversionista entre los trabajadores.

- El caso de las organizaciones del campo, sufrieron un bajón luego de que se implantara el TLC. La CCP continúa dividida en dos sectores, la CNA está en funcionamiento burocrático. Otras formas de organización fueron de carácter coyuntural (CONVEAGRO, etc.) instituciones como CONACAMI y ONG. jugaron un papel significativo para movilizar a las masas campesinas e indígenas ante casos puntuales y álgidos, pero luego perdieron fuerza porque perdieron perspectivas. No obstante, la lucha de las comunidades y pueblos originarios coloca a esas organizaciones en la posibilidad de reactivarse y fortalecerse, siempre que asuman consecuentemente la lucha por sus reivindicaciones.

- Hay nuevas formas de organización que pugnan por la centralización de la organización popular y de su dirección clasista. Tenemos UFREP (Unión de Frentes Regionales del Perú), Frente Perú (con un contenido más político social), Los Encuentros macroregionales.

- Se aprecia todavía la clamorosa dispersión organizativa y de dirección, pese a los esfuerzos por concentrar y direccionar las luchas. Y resulta que eso no tiene visos de solución en tanto persista predominio de la línea sectaria, puramente económico-reivindicativo.

- FRENVIDAS fue un intento de centralización que fracaso ante su intento de entrar a la lid electoral.

- La Coordinadora Político Social ha quedado en la parálisis política desde que su espíritu fue sometido al tema electorero.

- La unidad política de la izquierda no sale de su perspectiva meramente electoral. Cosa que se ha visto ante el hecho de que no se trabaja un programa revolucionario sino simple plataforma reivindicativa.

- El movimiento popular peruano, durante las últimas décadas (1980-2000), ante la crisis de partidos políticos en general, especialmente por la debacle de la izquierda con la derrota del senderismo y el MRTA por un lado, y la casi desaparición electoral de la izquierda formal y legal, prosiguió su lucha en defensa de sus derechos fundamentales y elementales, tomando la forma de lo que se ha venido a conocer como los movimientos sociales, que según estudios serios se pueden reconocer en por lo menos en las actividades siguientes:

1. Agrario
2. Cocalero
3. Ambiental
4. Referido a las Industrias Extractivas
5. Feminista
6. DDHH
7. Indígena
8. Sindical
9. Regionales
10. De Mujeres Populares
Estos movimientos sociales son una parte activa y base de los frentes de defensa y frentes regionales, que se articulan por la dinámica de sus reivindicaciones y por su ubicación territorial.


e. El programa y las reivindicaciones fundamentales del pueblo en este período.

Es notorio que guía la lucha social un programa de esencia economicista, cuya limitación reivindicativa no sale del marco burgués, pese a la existencia de favorables proyectos de desarrollo regional que alcanzan niveles de lucha de contenido político. Esto es producto de que la conciencia política del pueblo no alcanza su madurez y menos se ha elevado a una conciencia socialista. Esto es, a la vez, un indicativo de la ausencia de la vanguardia y de su propaganda planificada y sistemática.

No obstante, la profundización del programa neoliberal despierta una consciencia nacionalista y democrática, y por las características de la penetración imperialista, el problema de la tierra y del territorio ha despertado a las masas comunales (de las tres regiones, pero especialmente de la Amazonía y de la sierra), despertando una conciencia democrática, que se expresa en propuestas de defensa del medio ambiente y de los recursos naturales.

Por ello, las reivindicaciones fundamentales son la defensa de la tierra y de los territorios dentro de un marco de la defensa del medio ambiente.

No obstante, el tema de fondo es la contradicción entre la vía socialista o la vía capitalista de desarrollo. Y aquí, las masas levantan teorías espontaneas de desarrollo, basadas en su conocimiento ancestral sin conectarse con la ciencia y la tecnología. Presentan como alegato de su defensa la exclusividad de su tradición, que resulta débil si no se concatena con una alternativa socialista, que es la que representa una vía de desarrollo conveniente al derecho de los pueblos originarios y comunidades, así como a la de los trabajadores.

El gran desafío es propugnar un programa que calce con el sentimiento de las masas y las ayude a comprender que su verdadera emancipación solo puede conseguirse mediante la combinación de la lucha económica, política e ideológica.

El programa tiene que ser trabajado desde abajo, pero dirigido hacia la forja de un estado comunitario base de la nueva república del Perú integral de todas las sangres.

Esto implica establecer contacto directo con los principales movimientos sociales. Para ello la USP-JCM es un buen medio de llegada para la apertura de esos contactos. La política de frente único es la clave. Además, un programa debe ser sustentado y sostenido. Se sustenta en el conocimiento científico y tecnológico por el movimiento intelectual. Y se sostiene en las masas organizadas y decididas por la lucha.

La vanguardia debe fundirse y enraizarse con las organizaciones populares. Nuestra participación debe de darse en todos los espacios de frente único y en todas las formas de lucha existentes. La relación entre todas las formas de organización y de lucha será monitoreada permanentemente para establecer las condiciones de lucha principal y la forma superior de organización.

Los Foros y los Seminarios son un espacio e instrumentos claves para la formulación del Programa popular. Y la USP-JCM nuestro mejor forma de contactarnos con los movimientos sociales. Esta es una práctica que se viene dando ya.

La propaganda sistemática y planificada es otra forma fundamental de la vinculación con las masas, con las organizaciones. La base de nuestra propaganda es el tema del frente único.

La consigna de una Asamblea Constituyente y una Nueva Constitución pueden abrir camino a la creación de ese programa revolucionario.
 

f. La estrategia y la táctica revolucionarias para el actual periodo

I. Las tareas fundamentales:
Los conflictos sociales y su ubicación geográfica revelan la esencia de los problemas nacionales. El problema agrario está latente, el problema de la tierra-agua y/o indígena está vigente. El problema primario para el desarrollo nacional está vigente, el problema territorial e indígena no ha sido resuelto.
Esta tarea fundamental está subyacente e intrincada con la lucha por la emancipación económica. Es el capital monopolista financiero foráneo el interesado en depredar y parasitar el suelo y a la población peruana.
La construcción nacional, con un desarrollo autónomo y emancipado, debe ser obra de todas las clases populares y pueblos originarios. El Perú integral de todas las sangres debe ser la aspiración de todos los peruanos porque significa el único camino al Socialismo.
II. El Estado que queremos
Forjar un nuevo Estado –de carácter comunitario- que exprese el nuevo poder político del pueblo. El nuevo estado es imposible sin destruir el viejo Estado; es decir, sus relaciones de dominación que procura mantener y su base burocrático-militar. En esta perspectiva, una nueva República de verdadera democracia sintetiza nuestros anhelos.
Con este nuevo estado la sociedad  será  capaz de construir y sostener el desarrollo integral de las comunidades  campesinas y nativas de todos los rincones del territorio peruano, porque un estado comunitario respeta  y se basa en los pueblos indígenas y la clase trabajadora. Un nuevo tipo de  Estado comuna o comunitario podrá asegurar y llevar adelante el progreso de todos los peruanos, respetando y haciendo sostenible su territorio y medio ambiente; es la genuina herramienta capaz de estimular y desplegar todo el potencial de los peruanos, brindando oportunidades a todos los peruanos y protegiendo a los necesitados y desposeídos, haciendo viable el principio de “a cada quien según su trabajo, a cada quien según su capacidad”. ¿Cómo logramos alcanzar este Estado comunitario de un Perú integral de todas las sangres y de verdadera democracia popular?
III. La estrategia
No podemos ser ajenos a la diversidad y pluralidad social, territorial y climática del Perú. El desarrollo económico-social de nuestro país es desigual.
Para ello tenemos que:
a) Aplicar la política del frente único y unir a todos los peruanos en esta ruta y con este objetivo. Tenemos que unir a los peruanos del campo, la selva y la ciudad. La base social fundamental de esta transformación son las clases populares y los pueblos y comunidades indígenas. Sin esta gran unidad nunca alcanzaremos nuestros sueños.
b) Articular la lucha social y convertirla en lucha política. No basta la unidad local, regional y nacional. El pueblo peruano y los pueblos del Perú vienen luchando y vienen alcanzando éxitos en los procesos electorales; pero esto no basta. La participación electoral y la lucha de las masas populares tienen que servir a un mayor crecimiento y fortalecimiento del movimiento social por el nuevo Estado. La dispersión orgánica debe dejar su lugar a una o mayoritaria organización popular que exprese la fuerza unitaria. Asimismo, las luchas de confrontación y la lucha de resistencia espontánea y sin rumbo estratégico, deben elevarse  a la lucha por la transformación revolucionaria del viejo Estado, deben dejar su lugar a la lucha por la construcción de un nuevo Estado comunitario, de carácter popular y democrático, donde el poder efectivo descanse en las bases del pueblo organizado, con plenas libertades para construir su futuro en armonía con la naturaleza.
c) Combinar diversas formas de lucha para elevar la lucha popular. Esta unidad, la lucha de resistencia y la participación electoral de los pueblos indígenas y las clases populares no bastan por sí solas para hacer realidad sus justas y legítimas aspiraciones y vertebrar  la sociedad socialista. Para esto es necesario un nuevo Rumbo y una nueva conducción organizada que articule y potencie la lucha de clases.
Para ello es necesario unir en una organización de vanguardia a  los verdaderos socialistas, a los verdaderos revolucionarios, coherentes e íntegros, decididos a superar  sus diferencias formales y egocéntricas, y que definan y se apliquen a resolver las tareas fundamentales en la perspectiva del rumbo estratégico.
Aún más, es necesario que estos socialistas probos, nobles y justos, actúen  estrechamente vinculados a la organización y luchas del pueblo peruano, en cada localidad, región y a nivel nacional. Sin esta presencia y participación, el rumbo socialista no está garantizado. Es una tarea necesaria.
IV. La táctica
a) Nuestra propuesta política debe hacernos salir del atolladero político por el que andan los sectores  clasistas sin una influencia nacional. Para esto es fundamental empezar por construir una identidad política que sin renunciar a sus principios y basamento doctrinario responda con eficacia a las necesidades reales de la lucha actual del pueblo peruano por alcanzar su plena emancipación.  
b) Esta propuesta política que deberá enfatizar su componente programático ha de lograr que las diversas formas de lucha y participación política  del pueblo alcance éxitos y esto redunde en avanzar hacia la conquista de un nuevo orden, de un nuevo Estado, el Estado comunitario, plural, de la nueva República del Perú integral de todas las sangres y de verdadera democracia popular.
c) La situación es tal que nuestro pueblo se debate indistintamente entre la resistencia pasiva (participación electoral) y la resistencia activa (luchas frontales). A esto se suma: 1. El desprestigio de la lucha revolucionaria (por la experiencia guerrillera del PCP-SL y el MRTA). 2. El avance ideológico y política de las diversas expresiones del neoliberalismo en el seno del pueblo. 3. La pobreza y la extrema pobreza son un buen caldo de cultivo para el clientelaje político y las políticas asistencialistas del viejo Estado.
Por eso, es importante abocarnos a contribuir a elevar el nivel y dirigir la resistencia activa de los sectores populares en lucha; y propagandizarlas a nivel nacional, denunciando los afanes colaboracionistas y de sometimiento al capital imperialista foráneo y al de la gran burguesía peruana sometida a él, que tienen al gobierno de turno, a los partidos de la derecha y a los medios de comunicación a su pleno servicio.

Bibliografía recomendada:
· Durand, Francisco: Los nuevos dueños del Perú. Revista Quehacer, octubre-noviembre 2004: http://es.scribd.com/doc/3262225/El-Poder-en-el-Peru
· América Economía: Las 500 mayores empresas del Perú: http://rankings.americaeconomia.com/2011/500-peru/index.php
· Eguren, Fernando: “El problema de la tierra hoy”. Publicado en la Revista “Somos Norte”  N° 192 , de diciembre de 2010. Ver en: http://cepesrural.lamula.pe/2010/12/20/el-problema-de-la-tierra-hoy/cepesrural
· Huguet, Polo: La política liberal sobre las comunidades campesinas en el Perú. Problemas y efectos, ver en: http://huguet.tripod.com/comu.htm
Marzo del 2012.



[1]En la CONFIEP son gremios influyentes la Sociedad Nacional de Minería y Petróleo (SNMP), la Asociación de Exportadores (ADEX), la Asociación de Bancos del Perú (ASBANC), la Cámara de Comercio de Lima (CCL), la Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO), la Asociación de Administradoras Privadas de Fondos de Pensiones (AAFP), la Asociación de Empresas Privadas de Servicios Públicos (ADEPSEP), la Asociación Nacional de Laboratorios Farmacéuticos (ALAFARPE), la Asociación Peruana de Empresas de Seguros (APESEG), , la Bolsa de Valores de Lima y la Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO).
[2]El Decreto Legislativo 1086 del año 2008 sobre promoción de la competitividad, formalización y desarrollo de la micro y pequeña empresa y del acceso al empleo decente establece que las microempresas son aquellas que tienen de 1 a 10 empleados y sus ventas anuales alcanzan hasta 150 UIT. La pequeña empresa tiene de 1 hasta 100  empleados y sus ventas anuales alcanzan hasta 1700 UIT.
[3]La SIN tiene en su estructura organizativa un Comité PYME que solo está de adorno en su organigrama, pues de hecho es un sector relegado de poder político, aunque económicamente es explotado y dominado por la gran burguesía y el imperialismo.
[4]Algunas empresas vinculadas al capital chileno son: Boticas Fasa S.A., Inkafarma, Costa Perú S.A., Casa & Ideas, Jockey Plaza, Megaplaza, Ripley, Saga Falabella, Sodimac, Tottus, Wong, Computadoras Digitales del Perú, Distribuidora Automotriz Andina S.A., Lima Caucho S.A., Metalurgia Independencia Limitada Sucursal Perú, Radio Shack, Revista Cosas, Primax, CIA Peruana de Electricidad S.A., Ede Chancay, Banco del Trabajo, Financiera CMR, Ceras Emperatriz, Cía. Papelera Ind. del Perú S.A., Hilos Cadena llave, Indeco, Laive Perú, Molitalia, Peruplast, Productos Tissue del Perú, Unión Peruana de Explosivos S.A., Minera Quellaveco S.A., Minera San José, Andes Films S.A., Cinemark del Perú S.A., Disal Perú S.A., Transporte Marítimo, Agencia Marítima Ultramar S.A., Agencia Marítima y de Estiba – ACEMAR., Consorcio Naviero Peruano, Lan Perú S.A., Americatel, Incatel, Tv Cable-Telefónica Celular.
[5]Explicar en este pie el proceso del neoliberalismo desde el consenso de Washington (Desarrollar)
[6] Francisco Durand: Las nuevas élites del poder: sueños económicos y pesadillas políticas. En: Perú en el siglo XXI, Fondo Editorial PUCP, diciembre de 2008. El presente capítulo se apoya en la información proporcionada por esta investigación.
[7]La oligarquía es un grupo minoritario de personas, pertenecientes a una misma clase social, generalmente con gran poder e influencia, que dirige y controla una colectividad o institución. Los oligarcas dueños de propiedades, de tierras o de grandes acumulaciones de dinero, son poseedores de fuerza en la dirección política gracias a sus fuertes influencias económicas. Poseen estándares éticos posiblemente dudosos, con diversos medios de legitimación, que tienen como piso el poder acumulado y el símbolo histórico que haya significado la sucesión que les dio fuerza.
[8]Cleptocracia: Es el establecimiento y desarrollo del poder basado en el robo de capital, institucionalizando la corrupción y sus derivados como el nepotismo, el clientelismo político, el peculado, de forma que estas acciones delictivas quedan impunes, debido a que todos los sectores del poder están corrompidos, desde la justicia, funcionarios de la ley y todo el sistema político y económico. Es un término de reciente acuñación, y se suele usar despectivamente para decir que un gobierno es corrupto y ladrón.
[9]Detallar el significado de las siglas EMN y GPE
[10] Se trata de Javier Diez Canseco del Partido Socialista y Rosa Mavila, de la agrupación Ciudadanos por el Cambio, que lidera Carlos Tapia. Ambos, postularon en la lista presentada por la Alianza Gana Perú de Ollanta Humala.
[11] Esta es una nota muy sucinta acerca de algunos presidentes regionales, en especial de Lima-Provincias, Junín, Pasco, Huánuco, Huancavelica y Ayacucho. La gran mayoría de ellos provienen políticamente del fujimorismo o son personajes oportunistas. Muchos de ellos son “indefinidos”, “independientes”, así les llamamos por su forma de actuar. Lo cierto es que casi todos no tiene formación política coherente, salvo el de Junín.
Al respecto debemos decir que la población desaprueba la gestión de éstos gobiernos. Una reciente encuesta urbana realizada por la empresa Datos SAC en las regiones Junín, Pasco, Huánuco, Huancavelica y Ayacucho entre el 5 y 10 de diciembre del 2011. El caso más crítico, de acuerdo a los resultados de este sondeo, se da en Huancavelica, pues la gestión de su presidente regional Maciste Díaz Abad es desaprobada por el 45.6% de la ciudadanía, seguido muy de cerca por el mandatario regional de Junín Vladimir Cerrón Rojas, cuya desaprobación llega al 44.3%.
Al otro lado se encuentra el presidente regional de Pasco, Kléver Meléndez Gamarra, cuyo índice de aprobación (31.2%) es mayor a su desaprobación (30.4%).
La  ciudadanía contempla la posibilidad de revocatoria. En algunos casos ya han adquirido Kits para el proceso de revocatoria. A partir del 2 de enero del 2012, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), inició la venta de kits para revocar a las autoridades, cuyos cargos procedan de elección popular.
La encuestadora Datos incluyó en su cuestionario de preguntas el acuerdo o desacuerdo de la ciudadanía para revocar a los presidentes regionales de su respectiva jurisdicción.
En cuatro de estas regiones, los encuestados se mostraron totalmente de acuerdo con esa posibilidad a excepción de la región Pasco, donde el 34.9% respondió no estar de acuerdo frente a un 26.6% de ciudadanos que se mostró conforme con la revocatoria.
Pero es la región Junín donde la opción de revocatoria se muestra con mayor fuerza. Precisamente, el 41.9% de los encuestados dijo estar de acuerdo con revocar al mandatario regional Vladimir Cerrón y el 31.8% dijo no estar de acuerdo.
Se estima que se han adquirido kits de revocatoria en casi todo el país, éstas hasta el momento llegan al millar y medio (26/01/2012) entre autoridades regionales y municipales.

Presidente Regional de Lima-Provincias
Javier Alvarado Gonzales del Valle.- Es ingeniero  y empresario de familia adinerada. En 1998, inicia formalmente su carrera política postulando como candidato de Somos Perú a la Alcaldía Municipal Distrital de Lunahuaná, ganando la elección para el período 1999-2002, siendo entonces el alcalde más joven del Perú, con 28 años de edad. En 2006, funda el movimiento independiente Patria Joven, por el cual en las elecciones regionales y municipales del Perú de 2006 postula a la Alcaldía Provincial de Cañete, siendo electo Alcalde de dicha provincia, para el periodo 2007-2010. Según dicen sus partidarios su gestión se caracterizó por un arduo trabajo, ejecutó más de 300 obras con un promedio de dos obras por semana. Destacó la eficiencia en el gasto de inversiones de obras: 95% en el 2007, 99% en el 2008 y 99% en el 2009, demostrando ser uno de los mejores gobernantes del Perú a nivel de Municipios Provinciales.
En las elecciones regionales y municipales del Perú de 2010 anuncia su postulación a la Presidencia del Gobierno Regional de Lima por el Movimiento Patria Joven. Su campaña se caracterizó por la austeridad y el recorrido de los pueblos más alejados. Pernoctó en carpas en más de 90 distritos de los 180 que conforma la Región Lima Provincias, donde realizó asambleas públicas escuchando los requerimientos de la población y suscribiendo actas de compromiso; y es gracias a esta campaña transparente que logra posicionarse y es elegido Presidente Regional de Lima para el período 2011-2014.
Se le cuestiona sobre su labor en los Municipios de Lunahuana y Cañete, con compras sobrevaloradas y del cambio de sede de la región a Huacho. Actualmente está en proceso de recolección de firmas para su movimiento político “Triunfa Perú”.
Está definido como un tipo “independiente” lo que en realidad viene a ser una suerte de oportunista, pues se sabe que por su trayectoria política siempre estuvo postulando por cualquier grupo. Definitivamente nunca apoyará cualquier opción popular o de izquierda.

Presidente Regional de Junin
Vladimir Cerrón Rojas.- Es médico y tiene formación política, estudió en Cuba. En las elecciones regionales y municipales del Perú de 2010 fue electo en primera vuelta Presidente Regional de Junín por el Movimiento Político Regional Perú Libre con. En la anterior elección al gobierno regional perdió por pocos votos. Su política está comprometida con la educación, la salud, la defensa del medio ambiente, la agricultura, la defensa de las comunidades nativas andinas y amazónicas y el respeto a la consulta de los pueblos, orientándose en una ideología de carácter progresista. El 26 de enero del 2011 con motivo de la primera reunión anual de presidentes regionales en la ciudad de Lima fue elegido Presidente de la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales.
Los que lo conocemos sabemos de sus buenas intenciones como líder político, tiene formación como médico en Cuba. Creo que tiene una línea humanista, pero conducir un gobierno regional no es tarea fácil y ya varias personas han adquirido kits para su revocatoria
Actualmente se ha lanzado a una carrera meteórica de recolección de firmas para la inscripción su nuevo partido político Perú Libre. Creo que es uno de los líderes que mejor posición tiene, además que cuenta con una organización política que tiene militantes en considerable cantidad y están muy activos.

Presidente Regional de Pasco
Klever Uribe Meléndez Gamarra.- Es ingeniero de minas y abogado. Comerciante del rubro de ferretería. Fue alcalde del distrito de Paucartambo, elegido por dos periodos. En la segunda Gestión Edil de la Municipalidad Distrital de Paucartambo, tomó la decisión de postular a la presidencia del gobierno regional y logró su cometido. Antes el año 2000 postuló por el FIM a la alcaldía y no lo logró. Tiene un movimiento político “Todos por Pasco”, se le considera políticamente como fujimorista, se sabe que pidió apoyo para la segunda vuelta al gobierno regional a Fujimori para lograr su cometido, también se sabe que el movimiento Perú Libre de Junín lo apoyó con publicidad y cerca de 100 militantes que fueron sus personeros en las zonas de Oxapampa y Villa Rica.


Presidente Regional de Huánuco
Luis Picón Quedo.- Es médico y empresario, posee una clínica, ganó con Somos Perú la presidencia del gobierno regional. Antes fue vicepresidente regional por el movimiento político  “Frente Amplio Regional”. También regidor provincial por “Unidos por Tingo María” de la provincia de Leoncio Prado. Se sabe que está ligado a una serie de equipos de futbol como Universitario y León de Huánuco de la cual fue presidente del club. Igualmente creo que este señor nunca representara una opción popular o de izquierda.


Presidente Regional de Huancavelica
Maciste Alejandro Díaz Abad. Abogado, iniciado en política en 1996, cuando fue nombrado gobernador en el gobierno de Fujimori. Ha sido Alcalde Provincial de Tayacaja (1999-2006). Se inició políticamente como Gobernador de Tayacaja entre marzo de 1996 y julio de 1998. En noviembre de 1998 postula a la Alcaldía de Tayacaja por el Movimiento Vamos Vecino, para el período 1999-2001. Gana la reelección, representando a Renacimiento Andino, para el periodo 2002-2006. En el 2006 funda su Movimiento Independiente Trabajando para Todos, postulando, en las elecciones regionales y municipales del Perú de 2010, a la Presidencia del Gobierno Regional de Huancavelica, accediendo a dicho cargo para el periodo 2011-2014.
Podríamos decir que este presidente también es un “independiente”, cabe anotar que mucha gente lo considera un “fujimorista”. Creo que igualmente se inclinará por cualquier movimiento de derecha, no creo que lo hará por algún movimiento popular.
Su movimiento político regional Trabajando Para Todos está inactivo y no creo que pueda ser considerado como tal.


Presidente Regional de Ayacucho
Wilfredo Oscorima Núñez.- Es empresario del rubro de tragamonedas y está siendo investigado por lavado de activos. Ganó con “Alianza para el Progreso” No se conoce con exactitud su pasado político, solo hay referencias sobre sus ocupaciones y sobre sus empresas. Durante su campaña electoral regalo dinero en efectivo a los lugareños donde hacia sus recorridos.






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